Durante una misa, el Papa Francisco declaró que los empleadores deberían asegurar un trabajo digno y respetar los derechos de las personas y sus familias.

El Vaticano.- El Papa Francisco declaró que los empleadores que despiden a trabajadores por motivos poco claros o sospechosos, cometen un “pecado muy grave”, por lo que deberían asegurar un empleo digno para todos sus obreros.

“Aquel que por motivos económicos o para concluir negociaciones poco claras cierra fábricas y empresas y arrebata empleos, esa persona está cometiendo un pecado muy grave”, comentó en la audiencia pública.

Asimismo, Francisco solicitó una solución que respete los derechos de todos, especialmente de las familias, tras demandar que se resuelva la problemática en Sky Italia, donde los trabajadores afrontan recortes de empleo y traslados.

Últimamente el Papa actual se ha referido a la necesidad de que existan ofertas de empleo dignas para todos, lamentando así la alta tasa de desempleo juvenil y de paro en Italia y otros lugares alrededor del mundo.

Antes de su declaración, el público en la misa se vio conmovido por un emotivo encuentro al principio, al contemplar cómo un pequeño grupo de peregrinos chinos se acercó de rodillas a Francisco y lloró a sus pies mientras él les bendecía en la Plaza de San Pedro.

Dicha agrupación dijo proceder de Tianjin, China, y llevaban consigo una estatua de la Virgen.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here